martes, 19 de febrero de 2019

Versos Libres: Simplemente equivocados

Autor: Xavier Saúl Zegarra
Fragmento: Simplemente Equivocados
Libro: Setiembre, frente al mar
Arequipa, 21 de diciembre del 2018
Para ella...

Simplemente Equivocados

Somos dos seres extintos en esta ciudad que no es tuya ni mía,
somos dos amantes olvidados, deseosos de no encontrarse,
 estamos tan equivocados, lo deseamos con vehemencia,
 y deseamos tanto permanecer así…

Estamos tan equivocados, cuando elegimos al azar la pena de nuestra equivocación
tan simplemente equivocados en la duda, en las afueras, tan lejos de nosotros,
estamos perdidos en las ilusiones de los dones acristalados,
deseamos con tanta duda seguir perdidos, en el vacío que nos llora,
que nos encarcela en sus palabras, cuando nos derrota la inseguridad.

Somos dos seres rotos, y quebrado de la lucha, de la indolencia del otro,
solos los dos, en busca de la nada, rogando que su debilidad no nos roce la peil,
tan confundidos en la paz de su voz, que nos ha timado para no confrontarnos,
que equivocada estas tú, cuando te maquillas en otros aromas,
que equivocado estoy yo, cuando te deseo tan perdida lejos de mi alcance.

Somos dos seres quebrados y equivocados, tolerantes del tiempo,
tan poco certeras son nuestras almas, que buscan estar perdidas,
que se han cegado por la ternura de nuestros adioses,
tan equivocados estamos cuando deseamos olvidar.

Somos dos seres quebrados, equivocados y perdidos,
que en la nada de nuestro quebranto reímos hipócritamente,
que en la nada de nuestra equivocación redundamos en error,
que en la nada de nuestro extravío vivimos indolentes,
amantes de la perdida, que casi rogamos por no encontrarnos…

Somos dos seres encomendados a la desilusión de nuestras voces,
a la pérdida de la orientación para no vernos de cerca,
para no encontrarnos ni a la distancia, para tomar el camino equivocado,
que somos casi aduladores de la equivocación de nuestros ojos,
sin encontrar para la suerte de nuestros pechos, el camino de regreso,
somos dos extraños, en la cera que compartimos,
que a la distancia solo vemos, nada,
somos casi nada, que a partir de nuestros ojos,
buscamos el camino equivocado, mientras no queremos de hoy,
sentir el viento tibio en nuestra dirección,
mientras queremos falsamente desde hoy,
abatir las alas sin rumbo ni dirección de nuestras miradas,

Simplemente  estamos perdidos y equivocados que anhelamos,
con tanto afán resistirnos a la briza de nuestras palabras,
somos la falta de sentido, que no anhela sentirse correcta,
y quedaremos en la nada permanecer,
cuando sabemos que esa nada nos aguarda…

Estamos simplemente equivocados por el tiempo, que nos quiebra,
por la briza que me roza a mí, con tu viento tibio,
por el mar que envía mis palabras y a ti, con los versos que no haces tuyos…

sábado, 16 de febrero de 2019

Versos Libres: Muerte

Autor: Xavier Saúl Zegarra
Título: Muerte
Fragmento: Setiembre, frente al mar
Tipo: Versos Libres
Arequipa, 16 de enero del 2019
Muerte
He quedado pausado del sentir, sin aliento,
sin nada que se le parezca a la vida,
el aroma va perdido sobre la espalda, ocultándose de mí,
conservando el aliento que un me queda la he visto llegar,
de suave mirar, y sin otra posesión que su voz,
 de labios tan dulces, como la sangre que brota de mí.

Estas aquí de lado del silencio de la calle,
estas dispuesta y siempre en silencio,
no me has dicho tu nombre,
y conservas las razones por las que te busco,
si por un comienzo, me sostiene la valentía,
sino es lo primero que perdí,
por tu falta de tibiez, o vida,
 mientras te nombre, toma mi mano,
para por este camino seguirte,
oculta por la desesperación de no verte,
sin fin, ni llegada, esquiva de tus pasos,
en el esfuerzo por seguir tu caminar,
se me oculta del recuerdo,
el rostro de la soledad, en mis adentros,
 sin ser prisionero de ella.

Muerte en ausencia de palabras,
dejas que en mi quemen las heridas,
sin quedar ser preso de la desesperación,
de sus ojos, inertes voy arrastrado
intentando no quedar abatido por ella,
sin que bese sus labios.

Muerte que consuelas mi desgarro,
de los besos que a falta tuve de ella,
arremetiéndome los huesos, hondo muy hondo
trazas por mis ojos la ceguera al retorno,
para que el sentir infortunado del amor no me desgarre,
 que en ausencia del alma, he quedado,
agraviado del blandir de su diamante,
al cortar de su hoja sobre las venas.

Muerte olvidas de tu caminar,
el ruego de la vida que susurra tras de ti,
en pausa de los desafortunados,
de los vacíos de la ausencia del alma,
que ruegan perderte.

Muerte continúa el camino al descenso
 donde el alma debe aguardar,
 guíame al vacío, al término del recuerdo,
que no podré resistir su desgarro, que me quiebra en ella,
y no puedo confesar mi sentir.

Muerte triste y desafortunada,
con paciencia de suave caminar,
confiesas ser el desgarro de la desesperación,
el más que dolor, en tu sendero desiluminado,
la pérdida, la sentencia en sereno latir,
el fin del sin corazón, de todos a quienes guías,
dejando acaso ser la guía a ti suplicada,
para que otro cargue por ti,
los llantos, las suplicas del partir y abandono.

Muerte, de ojos tristes,
de perder ligero y sin memoria,
muerte de rostro sombrío, sin brillo ni luz,
de espera paciente, me arrojas al sueño,
y en tus brazos me robas la vida,
acaricias la pena del corazón,
y del suave latir, calmas mi agonía.

Muerte piadosa redentora del infortunio,
que guardas en ti, la duda del viajero,
cuan sueño perdido, y redentora de la angustia,  
en que se me desvanece la vida,
perdido sin sentido, en la dulzura de la agonía.

Muerte silenciosa, escucha y consuélame,
para no forzar la memoria,
 para no atormentar un alma ya atormentada.

Muerte ciega, que en pausa, sin andar,
ocultas el rostro en la sin luz de la calma,
me ocultas la noche que debo seguir,
abandonando los pasos tras la espalda,
y silenciosa dejas en sueño mi destino,
Muerte que en sueños a ti suspiro…

Déjame soñarla una vez más…

Verso libre, escrito por Javier Saul Zegarra, en la ciudad de Arequipa, 2019.
fra

Versos Libres: Ella, quiere ser estrella, cielo, sol y mar


Autor: Xavier Saúl Zegarra
Fragmento: Ella, quiere ser estrella, cielo, sol y mar
Tipo:Versos Libres
Libro: Setiembre, frente al mar
Arequipa, 21 de diciembre del 2018

A ella, S.
  
Ella, quiere ser estrella, cielo, sol y mar

Pides que te devuelva al sueño de media noche,
que te eleve sobre la luna y más allá,
que te deje volar por el azul,
que se envuelven tus cabellos, 
en claro y diamante.

Buscas parecerte más a la noche, 
y te envió al azul, te dejo volar por orión,
en polvo estelar de su cielo, casi negro, pero estrellado,
 brillas acompañada sin sentir la soledad,
acompañada de ellas entre el cielo, en luceros encendidos,
pero no te sientes feliz, buscas más entre esta fascinación,
usas a las estrellas como excusa de ser quienes más brillan,
y exiges en mi crear, un cielo solo para ti,
traviesa de ilusión, corres entre el azul y negro,
recorres tras las páginas y buscas mucho más que ser solo lucero,
 flamante tu aro de luz, señalas al vació donde quieres estar,
y te dejo volar entre ellas, para que puedas sostenerla,
allí donde no haya nada creado.

 Me pides allí colorarte, entre la nada,
 para no ser opacada por nada más que, solo tú,
y te dejo volar entre la nada,
eres de más una estricta literatura de fantasía,
debes ser más que lucero, debes ser cielo y no solo estrella,
y busco tras tu brillo que se apaga,
un lugar que exista para ti,
creo en el espacio un vacío, donde allí puedas ser cielo.

 Y lo eres, creo este para ti, y sueñas y vuelas, y eres azul, siempre azul,
azul de día, y de noche, oculta o visible, clara u oscura,
con astros y sin ellos, y alli van colgadas de ti,
el color, la claridad y golpeas contra la vista,
en sepia de otoño y en gris sin color,
y me exiges ser más que solo vacío, que solo azul y negro,
es poco para ti,
y quieres ser más que solo azul en el cielo,
y te convierto en más... te convierto en sol, que busque dar luz,
que seas cálida, mucho más que luz de verano,
mucho más que solo astro,
quieres ser todo, y quieres ser ahora,
quieres ser cielo y astro en la eternidad,
indispensable ser de luz, dotada para otros,
quieres ser todo y lo eres, el todo sin nada que se te asemeje,
buscas estado y visión,
y me pides ser inmensa para todos,
que la visión de otros no sea ocultada ante sus ojos,
que ningún cínico pueda ocultar tu presencia,
ni con el mas diminuto de sus dedos,
pero al exigir tu distancia y poder,
te alejaste cada vez más de su visión,
 quedas frágil, tan pequeña a tu tamaño,
que hasta el más insensato sin gracia,
puede borrarte con un dedo,
y odias tu poca visibilidad,
y tu calor leve que, ni con todos los rayos de tu tiempo,
podrías consumir el mar, y lloras, y quieres ser más que astro,
expulsas rabietas, y quemas más la piel,
te estremeces y te iluminas, y ser astro de luz duele,
por nunca dejar de estar encienda, 
y quieres ser más que sol, y más que luz,
y…te convierto en mar,
implacable e inmensa, con el color que añoras,
el azul, como el cielo, azul casi negro,
azul como los crayones, eres azul, fría, pero azul…
y te levantas, elevas tu vestido entre olas,
y no permites que por ti se llegue a otro azul,
y te sumerges a lo más hondo, a lo más profundo de frio,
contraes la vida de navegantes, destruyes su mediocridad,
y te vuelves impenetrable, sin navegantes,
sin barcos, siendo náufragos, siendo arena, sin que lleguen a ti,
 sin que en su demencia toquen tu hermoso corazón,
frio, profundo y porque no también azul,

La oscuridad te oculta del cielo que una vez ocupaste,
y quieres ser luz, quieres ser sol al mismo tiempo,
e iluminarte a sí misma, sin que nadie te oculte,
libre, entre las olas con azul y porque no también sin el,
 quieres ser luz y estrellas, quieres ser mar y estrellas a la vez,
 quieres que te devuelva a la luz y la noche, como estrella,
 iluminada cual astro y cuanto pronto...

Se extiende la luna sobre tu vientre,
azul de manantial, en color de espejo,
y brilla la luz sobre ti, de noche en su claro menguante,
te ves reflejada en el cielo y ya eres cielo,
te escondes por minutos en el tutelar más estrellado que nadie imagino,
 eres mar y cielo a la vez, imaginado e irreal, quien lo sabe, solo tú,
pero es imaginación igual que tú, como cuando quisiste ser mar y solo eras astro...

Despiertas por la noche y quieres vestir tu esencia,
 en todo polvo que no haya sido tocado jamas,
y quieres ser más que mar, quieres volar, elevarte en tu azul,
y pides ser más que azul de mar,
pides ser mas que inmensa, y te convierto en ella,
y ya eres lluvia, eres lágrimas, eres gotas de azul,
lluvia caída del cielo, en un baile de elevarte y caer,
 lluvia en cielo para tiritar y ser mar nuevamente,
 caes libre sobre tu mismo azul, en la arena que te sostiene, y te acaricia,
eres líquido, eres brillo...
surcas tu camino por la arena, entre grano de playa,
 para volver a tu corazón, eres más ahora, pero no es suficiente,
 es limitado tu alcance y brillas otra vez, para poder volar al azul del cielo,
y entre momentos volver a caer, y ser lluvia sobre el polvo,
caes al desierto, a las hojas de verano,
 al hielo tuyo congelado por la briza,
 por el aire que no es calor, pero si lluvia,
eres tú, después de todo, eres tú,
lo eres al convertirte, sin que lo pidas…

En poco tiempo, no puedes permanecer oculta,
 de las otras cosas que nunca pediste ser,
y te mezclas en mi piel, y caes por mi cabellos y pides ser más,
aún siendo imposible para dártelo, 
uiero convertirte en algo más que solo imaginación, 
pues dentro de la grandeza que,
pides tengo limitada tinta para convertirte en algo más,
 y ruges en truenos y me agrietas el corazón,
como la lluvia al golpear el cristal,
y te filtras en mi, por los vacíos, por ojos y a los labios,  
me tocas sin intensión,
te quedas en mis cabellos y caes al suelo,
tienes poca tolerancia al ser pisoteada,
y brillas en relámpagos, por exigir una respuesta,
y preguntas, cómo puedo ser yo, insensible al dejar que,
quien fue el ser estrella, ser luz y cielo,  
quien al estar en la más alta de las cumbres,
y los océanos, iluminada en su propio lienzo estelar,
acabe por terminar al pie de los que una vez la contemplaron,
 extendiendo las miradas a los más bello,
 y distante de la eternidad,
que esta sobre sus cabezas y no por debajo de ellos.

 Quieres ser mas que lluvia, quieres cielo, y mar, y estrellas, 
lluvia a la vez cielo que inicia por ti, y termine siendo tu,
 por quien al haber sido la luz en el firmamento,
buscaste ser más que solo brillar,
no buscas mirar por debajo de tu razón,
 ni sentir, ni respirar, y quisiste más que brillo,
 y fuiste lucero, y más que lucero te convertí en luz implacable,
perceptible para todos, sin que nadie opacase tu más que brillo,
 y quemabas, quemabas hasta los huesos,
sin que nadie ocultara tu luz, ni con el más diminuto de sus sentidos,
 y buscaste ser más, siempre ser más, que ser solo luz, era bajo,
y te convertí en más que solo luz, y fuiste cielo inmenso e imponente, en adornos de cristal, y por encima de todo, iluminada, pero sin luz,
dejaste de brillar y te conformaste al sostenerlas,
hasta que la noche te quito el color,
y ya no creías ser inmensa y eterna sea suficiente,
y allí, me pediste ser más que cielo, y así lo fuiste,
y te converti en mar,
implacable e indomable mar,
azul siempre azul, como tu cielo de fantasía,
azul a veces fría, pero después de todo azul,
y al quedarte quieta y a veces violenta,
te devolvió la vanidad de ser solo azul,
y quisiste volar,
quisiste ser ruidosa para que todos te escucharan,
y me pediste ser más que azul,
y soñaste con pertenecer a dos azules,
y te convertí en lluvia,
 en lamentos que caen de los ojos, y sobre las mejillas,
sobre las hojas, y sobre mí,
y te convertí en todo y en nada.

Pero a la edad de los que no sueñan, me dejas quierto sin poder soñarte, 
y exigen en mi crear devolverte al cielo, pues ahora no puedes verme, pues la lluvia ya no cae sobre, y quieres volver al azul de media noche, 
y lloras, en lluvia, sin que pueda tocarme, 
ruegas por que pueda devolverte a la inmensidad, 
quieres que te devuelva al sueño,
cuando solo eras lucero y quisiste ser mas que solo lucero,
pues ya no sirve solo brillar, ni romper las olas del azul, 
ya no quieres caer ni volver a levantarte entre las nuves, 
quieres solo mantenerte a la vista de mi, 
para que sea solo quien pueda contemplarte, 
pero ya no puedo crearte más, 
que se me han entumido las manos, para dibujarte,
para hacerte bella, y devuelta a tu azul... 
pides que te devuelva al sueño de media noche...
mientras voy conviertiendo en solo sueño, 
sin despertar, sin que caigas por mis cabellos,
pues en la edad de dibujos se me ha quedado corta la vista, 
y aún muero por verte, 
que sobre mi cabeza no hay techo, 
mientras puedas volver por ti al cielo al que perteneces...

Piedes amor que te devuelva al sueño de medianoche...