sábado, 16 de febrero de 2019

Versos Libres: Muerte

Autor: Xavier Saúl Zegarra
Título: Muerte
Fragmento: Setiembre, frente al mar
Tipo: Versos Libres
Arequipa, 16 de enero del 2019
Muerte
He quedado pausado del sentir, sin aliento,
sin nada que se le parezca a la vida,
el aroma va perdido sobre la espalda, ocultándose de mí,
conservando el aliento que un me queda la he visto llegar,
de suave mirar, y sin otra posesión que su voz,
 de labios tan dulces, como la sangre que brota de mí.

Estas aquí de lado del silencio de la calle,
estas dispuesta y siempre en silencio,
no me has dicho tu nombre,
y conservas las razones por las que te busco,
si por un comienzo, me sostiene la valentía,
sino es lo primero que perdí,
por tu falta de tibiez, o vida,
 mientras te nombre, toma mi mano,
para por este camino seguirte,
oculta por la desesperación de no verte,
sin fin, ni llegada, esquiva de tus pasos,
en el esfuerzo por seguir tu caminar,
se me oculta del recuerdo,
el rostro de la soledad, en mis adentros,
 sin ser prisionero de ella.

Muerte en ausencia de palabras,
dejas que en mi quemen las heridas,
sin quedar ser preso de la desesperación,
de sus ojos, inertes voy arrastrado
intentando no quedar abatido por ella,
sin que bese sus labios.

Muerte que consuelas mi desgarro,
de los besos que a falta tuve de ella,
arremetiéndome los huesos, hondo muy hondo
trazas por mis ojos la ceguera al retorno,
para que el sentir infortunado del amor no me desgarre,
 que en ausencia del alma, he quedado,
agraviado del blandir de su diamante,
al cortar de su hoja sobre las venas.

Muerte olvidas de tu caminar,
el ruego de la vida que susurra tras de ti,
en pausa de los desafortunados,
de los vacíos de la ausencia del alma,
que ruegan perderte.

Muerte continúa el camino al descenso
 donde el alma debe aguardar,
 guíame al vacío, al término del recuerdo,
que no podré resistir su desgarro, que me quiebra en ella,
y no puedo confesar mi sentir.

Muerte triste y desafortunada,
con paciencia de suave caminar,
confiesas ser el desgarro de la desesperación,
el más que dolor, en tu sendero desiluminado,
la pérdida, la sentencia en sereno latir,
el fin del sin corazón, de todos a quienes guías,
dejando acaso ser la guía a ti suplicada,
para que otro cargue por ti,
los llantos, las suplicas del partir y abandono.

Muerte, de ojos tristes,
de perder ligero y sin memoria,
muerte de rostro sombrío, sin brillo ni luz,
de espera paciente, me arrojas al sueño,
y en tus brazos me robas la vida,
acaricias la pena del corazón,
y del suave latir, calmas mi agonía.

Muerte piadosa redentora del infortunio,
que guardas en ti, la duda del viajero,
cuan sueño perdido, y redentora de la angustia,  
en que se me desvanece la vida,
perdido sin sentido, en la dulzura de la agonía.

Muerte silenciosa, escucha y consuélame,
para no forzar la memoria,
 para no atormentar un alma ya atormentada.

Muerte ciega, que en pausa, sin andar,
ocultas el rostro en la sin luz de la calma,
me ocultas la noche que debo seguir,
abandonando los pasos tras la espalda,
y silenciosa dejas en sueño mi destino,
Muerte que en sueños a ti suspiro…

Déjame soñarla una vez más…

Verso libre, escrito por Javier Saul Zegarra, en la ciudad de Arequipa, 2019.
fra

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